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viernes, 23 de julio de 2010

Muere Luis Corvalán, dirigente del Partido Comunista de Chile

Uno de los dirigentes más emblemáticos del Partido Comunista de Chile (PCCH), Luís Corvalán, falleció este miércoles en horas de la mañana a los 94 años de edad. El líder político estuvo a la cabeza del partido desde 1958 hasta 1989. Antes de su defunción, se dedicaba a escribir un libro sobre el PCCH.

TeleSUR

Luís Corvalán, uno de los dirigentes más emblemáticos del Partido Comunista de Chile (PCCH), así como también senador y colaborador del presidente Salvador Allende (1970-1973), murió este miércoles a los 94 años de edad.

El reconocido político, profesor y periodista chileno falleció en horas de la mañana en su residencia ubicada en la ciudad de Santiago por causas aún no conocidas, informó una emisora de radio local.

Antes de su defunción, Corvalán estaba dedicado a la redacción de un libro sobre su contribución a la política chilena y la literatura del PCCH.

La destacada figura de la historia chilena fue amigo cercano de líderes como el ex presidente Fidel Castro, el alemán Erich Honecker y el soviético Leonid Brézhnev.

El profesor y periodista se convirtió en militante del partido comunista en el 1932 y estuvo a la cabeza de éste desde 1958 hasta 1989, momento en que lo sucedió Volodia Teitelboim quien también falleció recientemente.

Se convirtió en senador en el período 1961-1969 y fue reelegido este último año, sin embargo, su tarea como funcionario público se vio interrumpida por el golpe militar del 11 de septiembre de 1973 que puso en el poder a Augusto Pinochet.

Bajo la dictadura de Pinochet, Corvalán fue detenido y mandado a un campo de concentración en la isla austral Dawson, así como también en los centros de tortura de Ritoque y Tres Álamos.

Corvalán logró su libertad luego de que el dictador decidiera canjearlo por el disidente soviético Vladimir Bukovsky.

Después de liberado, gracias a una intensa campaña hecha por Moscú, el dirigente comunista se exilió en la Unión Soviética hasta 1988, momento en el que retornó a su patria, dos años antes del fin del régimen militar.

Durante su detención, la figura política chilena recibió el Premio Lenin de la Paz en el 1974.

Previamente a la dictadura, el líder político había sufrido persecución política, en el año 1947, durante el gobierno de Gabriel González Videla (1946-1952), y fue internado en los campos de concentración de Pitrufquén y Pisagua.

El destacado periodista chileno fue autor de varios libros entre los que se encuentran "De lo vivido y lo peleado. Memorias" (1997) y el "Gobierno del Salvador Allende" (2003).

En sus últimos años, Corvalán no participó mucho de la vida política de su país, sin embargo, participó en las reuniones del Comité Central, indicó el diputado comunista Hugo Gutiérrez.

Los dirigentes del PCCH informaron que se estaban haciendo los preparativos para su velorio y funeral que se llevarán a cabo antes del fin de semana.

miércoles, 10 de marzo de 2010

PC de Chile agradece solidaridad del PC del P - PR


Camarada

Por Rolando Breña Pantoja
Secretario General Partido Comunista del Perú Patria Roja
Lima - Perú




Estimado camarada,
Agradecemos en nombre del Partido y de la Juventud la importante muestra de solidaridad y de aliento que nos hiciera llegar ese Partido hermano, ante el devastador terremoto seguido de tsunami que ha azotado a nuestro país dejando inmensas pérdidas humanas, cuantiosas pérdidas de toda índole y una cifra altísima de damnificados.
Estamos recorriendo los lugares afectados y también llevando alguna ayuda urgente pero, principalmente, para organizar al pueblo a fin de evitar que la reconstrucción se realice a costa del despojo de los trabajadores y sectores más necesitados.
Nuestro empeño principal será impulsar y orientar a los pobladores, organizaciones sociales en la recuperación de sus capacidades organizativas y de lucha por sus derechos en los momentos que la derecha se apronta a tomar el poder para gobernar con un claro signo de gestión en favor del empresariado, del capital, de sus mezquinos intereses. Estamos levantando a nivel nacional e internacional una campaña dirigida especialmente hacia Radio Nuevo Mundo, los daños afectan su permanencia, haciéndose grandes esfuerzos para reponer antenas caídas, equipos aplastados, estudios derrumbados, es la única radio de alcance nacional que se identifica con la izquierda chilena, los trabajadores y los procesos emancipadores en América y el mundo.
Esperamos que con el esfuerzo de todos y la solidaridad de nuestros amigos, superemos esta situación catastrófica.
Con saludos solidarios,
Comisión de Relaciones InternacionalesPartido Comunista de Chile

lunes, 18 de enero de 2010

Partido Comunista de Chile se pronuncia sobre el triunfo de la derecha


Santiago 17 enero 2010.- A las 19.35 horas el presidente del Partido Comunista de Chile, diputado Guillermo Teillier, acompañado del presidente de la Izquierda Cristiana, Manuel Jaques; del dirigente del Frente Amplio, Esteban Silva; de Martín Pascual de la Nueva Izquierda y del miembro de la comisión política del PC, Juan Andrés Lagos, que apoyaron a Jorge Arrate como candidato a la Presidencia de la República, entregó la siguiente declaración oficial al conocer los resultados de la segunda vuelta presidencial:

"Quisiéramos decir, en primer lugar, que indudablemente esta es una mala noticia para Chile y para América Latina. Para nosotros no es una buena noticia que haya triunfado la derecha en los comicios presidenciales.

"Nos parece que muchas de las esperanzas, los anhelos y los sueños de muchas chilenas y chilenos se van a ver comprometidos con este gobierno, no se van a realizar, nosotros no creemos que la derecha vaya a democratizar el país ni que vaya a hacer un país más igualitario, ni que vaya a llevar adelante la justicia social como se necesita que se lleve adelante en Chile.

Nosotros vamos a seguir unidos, construyendo el proyecto de izquierda, vamos a mantener nuestra relaciones con quien fuera nuestro abanderado Jorge Arrate, vamos a seguir trabajando con él y vamos a poner en el primer plano de nuestra preocupación los 12 puntos que Eduardo Frei -o el comando- comprometió con nosotros pero que son las exigencias que hicimos para apoyar a Eduardo Frei y que serán una plataforma para la política que sigamos adelante que, indudablemente, va a ser de oposición al gobierno de Sebastián Piñera.

Nosotros vamos a luchar principalmente para evitar que se atropellen los derechos de los trabajadores, para que se termine con el proceso de verdad y justicia, es decir, no queremos que en Chile se imponga la impunidad ni se aplique la ley de amnistía que dejó establecida Pinochet. Vamos a tener una posición muy firme, vamos a seguir luchando por los derechos de los trabajadores, vamos a seguir defendiendo CODELCO y las riquezas básicas de Chile y seguiremos luchando desde el Parlamento. Podemos decir que nosotros, en ese sentido, hemos logrado un triunfo parcial en nuestra lucha contra la exclusión y vamos a seguir luchando contra ella y por reformas democráticas, por lo tanto ahora tenemos la posibilidad de seguir luchando desde el Parlamento y también desde la movilización social.

Para defender la democracia y la justicia social y para seguir avanzando en los objetivos que nosotros hemos propuesto al país indudablemente que se van a necesitar convergencias. Lo dijimos claramente antes de las elecciones, que no íbamos a formar parte de un gobierno de Eduardo Frei -si éste ganaba las elecciones- y dijimos claramente también que estamos dispuestos a discutir las convergencias que sean necesarias para llevar adelante un proceso de reformas democráticas y de justicia social. Eso lo mantenemos en pie.

No podemos adelantarnos, porque se va a producir un reordenamiento de fuerzas políticas en nuestro país, pero tenemos que observar claramente lo que va a significar esto para tomar una determinación definitiva.

No sé si vamos a estar dispuestos al diálogo, bajo qué condicione vamos a dialogar con un gobierno de derecha. Eso lo tenemos que definir en los próximos días y tenemos que escuchar qué propuestas de diálogo hacen.

Nosotros vamos a seguir trabajando, tenemos que conformar una bancada en el Parlamento, para eso necesitamos trabajar con diputados independientes, también con algunos de la Concertación, vamos a conversar la próxima semana, primero con la bancada del Partido Socialista y después con la bancada del PPD, es decir, vamos a ir creando las condiciones para poder presentar también una oposición unida al gobierno de derecha", concluyó Guillermo Teillier.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Último Discurso de Salvador Allende

ESTAS SON MIS ULTIMAS PALABRAS
Palacio de la Moneda, Santiago de Chile, 11 septiembre 1973

Seguramente esta es la última oportunidad en que me pueda dirigir a ustedes. La Fuerza Aérea ha bombardeado las torres de Radio Portales y Radio Corporación.

Mis palabras no tienen amargura, sino decepción, y serán ellas el castigo moral para los que han traicionado el juramento que hicieron los soldados de Chile, comandantes en jefe titulares, el almirante Merino que se ha auto designado, más el señor Mendoza, general rastrero... que sólo ayer manifestara su fidelidad y lealtad al gobierno, también se ha nominado director general de Carabineros.

Ante estos hechos, sólo me cabe decirle a los trabajadores: ¡Yo no voy a renunciar! Colocado en un tránsito histórico, pagaré con mi vida la lealtad del pueblo. Y les digo que tengo la certeza de que la semilla que entregáramos a la conciencia digna de miles y miles de chilenos, no podrá ser segada definitivamente.

Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen... ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos. Trabajadores de mi patria: Quiero agradecerles la lealtad que siempre tuvieron, la confianza que depositaron en un hombre que sólo fue intérprete de grandes anhelos de justicia, que empeñó su palabra en que respetaría la Constitución y la ley y así lo hizo.

En este momento definitivo, el último en que yo pueda dirigirme a ustedes, quiero que aprovechen la lección. El capital foráneo, el imperialismo, unido a la reacción, creó el clima para que las Fuerzas Armadas rompieran su tradición, la que les enseñara Schneider y que reafirmara el comandante Araya, víctimas del mismo sector social que hoy estará en sus casas, esperando con mano ajena reconquistar el poder para seguir defendiendo sus granjerías y sus privilegios.

Me dirijo sobre todo, a la modesta mujer de nuestra tierra, a la campesina que creyó en nosotros; a la obrera que trabajó más, a la madre que supo de nuestra preocupación por los niños. Me dirijo a los profesionales de la patria, a los profesionales patriotas, a los que hace días estuvieron trabajando contra la sedición auspiciada por los Colegios profesionales, colegios de clase para defender también las ventajas que una sociedad capitalista da a unos pocos.

Me dirijo a la juventud, a aquellos que cantaron, entregaron su alegría y su espíritu de lucha.

Me dirijo al hombre de Chile, al obrero, al campesino, al intelectual, a aquellos que serán perseguidos... porque en nuestro país el fascismo ya estuvo hace muchas horas presente en los atentados terroristas, volando los puentes, cortando la línea férrea, destruyendo los oleoductos y los gasoductos, frente al silencio de los que tenían la obligación de proceder: estaban comprometidos.

La historia los juzgará. Seguramente Radio Magallanes será acallada y el metal tranquilo de mi voz no llegará a ustedes. No importa, lo seguirán oyendo. Siempre estaré junto a ustedes. Por lo menos, mi recuerdo será el de un hombre digno que fue leal a la lealtad de los trabajadores. El pueblo debe defenderse, pero no sacrificarse.

El pueblo no debe dejarse arrasar ni acribillar, pero tampoco puede humillarse. Trabajadores de mi patria: Tengo fe en Chile y su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo, donde la traición, pretende imponerse.

Sigan ustedes, sabiendo, que mucho más temprano que tarde, de nuevo, abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor. ¡Viva Chile! ¡Viva el pueblo! ¡Vivan los trabajadores! Estas son mis últimas palabras y tengo la certeza, de que mi sacrificio no será en vano. Tengo la certeza de que, por lo menos, habrá una lección moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición.

jueves, 18 de junio de 2009

Hortensia Bussi Soto, viuda de Salvador Allende, falleció este jueves en Santiago de Chile

Hortensia Bussi, viuda de Salvador Allende



Por Óscar Soto Guzmán*

Tencha, como la conocíamos sus amigos y como la llamaba familiarmente el ex presidente, fue una persona que reunió muchas facetas que la hacen particularmente querida. Fue la esposa y compañera de Salvador Allende, a quien conoció en la noche del 24 de enero de 1939 a la salida de una proyección cinematográfica, comentando la enorme intensidad de un terremoto que sacudió las provincias de Ñuble y Concepción y que ocasionó más de 40.000 muertes.

Hizo de compañía de Allende en sus múltiples actividades sociales y políticas. En una relación sentimental difícil con un hombre también difícil le dio tres hijas: Carmen Paz, Beatriz e Isabel, también con vidas intensas.

El 11 de septiembre de 1973, cuando los golpistas ya habían bombardeado la residencia presidencial de Tomás Moro, donde se encontraba Tencha, los que en el Palacio de la Moneda acompañábamos a Salvador Allende le vimos enjugar una lágrima al no saber, en esos momentos, la suerte que su esposa había corrido. Tencha y dos de sus hijas se exiliaron en México, y Beatriz, que estaba embarazada, lo hizo en Cuba, de donde era su marido.

A partir de esos nefastos días Tencha se volcó en el trabajo solidario con los chilenos que sufrían la dictadura de Pinochet. Todos los países conocieron su itinerario incesante por la lucha democrática del pueblo chileno. Incluso el Papa recibió a Tencha para oírle su discurso sencillo, amable, pero firme en la defensa de la libertad.

Tencha era profesora de Historia, egresada del Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile. Lectora impenitente. Gustaba de todas las manifestaciones artísticas. El Museo del Prado en Madrid y el Picasso de Barcelona la tuvieron siempre entre sus visitantes.

Tencha nació el 22 de julio de 1914. Ha fallecido con 94 años habiendo sufrido sin quejas las secuelas de una tuberculosis pulmonar y vertebral que minó progresivamente su capacidad respiratoria. Seguramente no habrá hogar modesto en Chile y en muchas partes del mundo donde no se sienta hondamente su fallecimiento.

*Óscar Soto Guzmán fue médico de cabecera de Salvador Allende


viernes, 12 de septiembre de 2008

Salvador Allende: Ejemplo de lucha y consecuencia

A 100 años de su nacimiento y 35 de su muerte
Un pequeño homenaje desde la Juventud Comunista del Perú - Patria Roja

miércoles, 16 de julio de 2008

Gloria eterna camarada Gladyz Marín

Biografía de la Presidenta del Partido Comunista
Gladys Marín


Después de entrar en la fase final de su enfermedad, falleció la Presidenta del Partido Comunista de Chile, Gladys Marín.

A continuación entregamos la biografía de la presidenta del Partido Comunista y líder de la izquierda chilena, Gladys Marín.

Gladys Marín Millie, nació el 16 de Julio de 1941 en la Ciudad de Curepto, en la VII Región, cerca de Curicó. Sus padres fueron Adriana Millie y Heraclio Marín. Él era campesino y ella una profesora primaria. El padre abandonó el hogar, ante lo cual, su madre debió hacerse cargo de criar a sus cuatro hijas.

Cuando Gladys Marín tenía 4 años, la familia emigró al pueblo de Sarmiento y, más tarde a Talagante, lugar donde Gladys fue a la escuela primaria. Participó activamente en movimientos juveniles cristianos, llegó a ser presidenta de la Acción Católica de Talagante. A la edad de 11 años llegó a vivir, sola, a Santiago. Vivía en una pensión de la calle Recoleta. Estudió en primero en el Liceo 5 de niñas y luego comenzó su formación como profesora en la Escuela Normal # 2. Es en la Escuela Normal donde Gladys comienza a asistir a las reuniones de la Federación de Estudiante Normalistas. Conoció allí a Rosendo Rojas, dirigente de las Juventudes Comunistas. Un día le propusieron ingresar a las Juventudes Comunistas, asunto que ella aceptó sin vacilar. Recibió su carnet de militante el año 1958.

Después de eso fue elegida Presidenta de la Federación de Estudiantes Normalistas. Una reivindicación principal de los estudiantes era la lucha por modificar los vetustos criterios pedagógicos de las Escuelas Normales. En 1957 recibió su título de maestra. La destinaron a la Escuela N° 130 para niños con deficiencias mentales que funcionaba en el interior del Hospital Psiquiátrico en la Avenida Santos Dumont.

Para entonces, Gladys Marín era miembro del Comité Regional Capital de las Juventudes Comunistas, allí cumple tareas en la Comisión Femenina. Además estaba ligada a la organización de maestros de la Sexta Comuna. En 1960 es elegida en el Comité Central de las JJ.CC. En esa época las Juventudes Comunistas buscaban convertirse en un destacamento de masas, que vibrara con las inquietudes de los jóvenes. El Partido Comunista venía saliendo de 10 años de ilegalidad producto de la “Ley de Defensa de la Democracia”, más conocida como “Ley Maldita”, que fuera impuesta por Gabriel González Videla.

En 1963, Gladys Marín, es dirigente del Comando Juvenil de Salvador Allende, impulsando múltiples iniciativas, como la construcción de parques infantiles en muchas ciudades del país, canchas deportivas, lugares para pasear o bailar. Se organizaron las primera brigadas de muralistas, antecedente inmediato de lo que más tarde serian las Brigadas Ramona Parra. En las elecciones de 1964, resulta elegido Eduardo Frei Montalva. El año 1963 Gladys Marín se casa Jorge Muñoz Poutays, entonces estudiante de ingeniería. De este matrimonio nacen Alvaro y Rodrigo.

El año 1963, después de una Conferencia Nacional de las Juventudes Comunistas, Gladys Marín es elegida Secretaria General de dicha organización, sucediendo en el cargo a Mario Zamorano (actualmente detenido desaparecido a partir del llamado caso de la calle Conferencia). El mismo año 1965, es elegida Diputada por el segundo distrito de Santiago, el que en ese entonces comprendía las comunas de Renca, Conchalí, Recoleta, Independencia, Colina, Til Til, Talagante, Curacaví, Quinta Normal y Barrancas, todas de clara composición proletaria. Posteriormente es reelegida con una alta votación; su mandato de Diputada es abruptamente interrumpido por el Golpe Militar de 1973. Durante el periodo en que Gladys encabeza las Juventudes Comunistas, se desarrolla un fuerte movimiento estudiantil bajo la consigna de la Reforma Universitaria. Las JJ.CC. se colocan a la cabeza de esas luchas. Es en ese tiempo cuando el Comité Central, tras reiterados cambios de opinión, resuelve lanzar como símbolo de la JOTA, la camisa amaranto.

Ese es también el tiempo de la solidaridad con Vietnam. La movilización solidaria alcanzó enormes proporciones, una cantidad importante de jóvenes adquiere, al calor de ella, una fuerte conciencia anti imperialista. Se donaba sangre, se recolectó dinero para un hospital en Vietnam, se realizaran dos marchas por Vietnam desde Valparaíso a Santiago, la primera el año 1967 y la segunda el año 1969, alcanzando esta última una gran masividad. Surge la Unidad Popular, que levanta como su abanderado a Salvador Allende, candidato con el que triunfa el 04 de septiembre de 1970.

La juventud chilena se convierte en protagonista de ese tiempo: Las Brigadas de Trabajo Voluntario comprometidas en tareas como la construcción de canales de regadío, de balnearios populares, la participación en la distribución de productos de primera necesidad. Se realizó la marcha de Arica a Magallanes contra el Fascismo y contra la guerra civil. En 1973 se produce el golpe militar y Gladys Marín debe pasar a la clandestinidad. En diciembre de 1973, por decisión del Partido, y en contra de su voluntad, Gladys Marín se asila en la embajada de Holanda en Santiago, allí permaneció 8 meses debido a que la Junta le negaba el salvo conducto.

En el exilio asume las tareas de la solidaridad con la causa chilena. Recorre distintos lugares denunciando los crímenes que en Chile se cometen. En 1976, cae detenido en Chile su esposo Jorge Muñoz, quien era miembro de la Comisión Política del Partido. Ella conoce la noticia mientras se encuentra en Costa Rica, en actividades de solidaridad con Chile. Hasta ahora no se conoce el paradero de Jorge Muñoz. Al inicio del año 1978, regresa clandestinamente al País y encabeza el trabajo de dirección en el interior En 1984 asume como Sub Secretaria del Partido. Después del XX Congreso del Partido Comunista, Realizado en el año 1994, Gladys Marín es elegida Secretaria General (Presidenta) de este Partido.

En junio de 1998 es proclamada candidata a la Presidencia de la República. Se trata de una candidatura de la izquierda chilena, que busca, como objetivo principal, el instalar en nuestro país la existencia de una alternativa al sistema; se trata de crear, de organizar, de lograr que se exprese un movimiento social y político por los cambios de fondo que Chile requiere.

En 1997 había sido candidata a senadora por la circunscripción senatorial poniente de Santiago, obteniendo una votación que la ubica en el octavo lugar en el ámbito nacional. No sale elegida como resultado del antidemocrático sistema binominal imperante que apunta a evitar que las fuerzas de izquierda tengan representación parlamentaria. Gladys Marín es la única mujer que encabeza un Partido Político en nuestro país.

Gladys Marín fue una de las gestoras de la creación del Pactos Juntos Podemos, que buscan la unidad de todas las fuerzas que se oponen al terrorismo económico neoliberal y que se está desarrollando como un tercera alternativa política, para producir los cambios que el país necesita en cuanto a la erradicación de los grandes problemas sociales, que generaron las políticas económicas de la dictadura y que muy bien han seguido administrando los gobiernos de la Concertación.

El 25 de septiembre de 2003 es internada en la Clínica Tabancura donde el equipo médico del doctor neurólogo Eduardo Larraechea le diagnostica la presencia de un tumor cerebral. El 1 de octubre viaja a Estocolmo, Suecia para ser intervenida quirúrgicamente el día 8 en la clínica Karolinska por el doctor Inti Peredo. El 15 de octubre se informa que el turmor es un glioblastoma multiforme. Se diagnostica que volvería acrecer inexorablemente en la misma zona. El 19 de octubre viaja a La Habana, Cuba para iniciar un proceso de rehabilitación a cargo del equipo médico que encabeza el doctor Javier Figuerero.

El 14 de marzo de 2004 regresa a Santiago y es recibida en un gran acto en la ex Estación Mapocho de la capital chilena por centenares de miles de personas. El 4 de septiembre de 2004 es operada por segunda vez en La Habana de una necrosis de tejidos. En octubre vuelve a Santiago hasta el 7 de noviembre que regresa a La Habana, para retornar definitivamente a su país natal en diciembre del mismo año. Gladys Marín se encuentra en su residencia ubicada en calle Las Perdices 7026 de la comuna de La Florida, acompañada de su familia, amigos y dirigentes del Partido Comunista de Chile.

Extraido de www.rebelion.org / 08-03-2005

lunes, 7 de julio de 2008

Discurso de Guillermo Teillier, Presidente del PCCH en la Plaza de la Constitución. Santiago de Chile



"Allende estaría en algún lugar construyendo un programa de unidad"


Por Guillermo Teillier (*)


Compañeras y compañeros:

En primer lugar quiero agradecer, a nombre de los organizadores de este acto, la presencia de cada una y de cada uno de ustedes, en esta plaza memorable donde el recuerdo de Salvador Allende quedará estampado para siempre. Y debo agradecer a aquellos moradores de esa casa (indica La Moneda) que nos han permitido hacer aquellas proyecciones y hacer este acto aquí.
Y, como lo decía Allende, gracias compañeras y compañeros por la actitud cívica que están observando. Que no se diga que el pueblo, que los estudiantes, que los jóvenes, que los comunistas sólo salen a la calle a gritar o hacer desmanes. No, señores, aquí estamos con responsabilidad, y tenemos que seguir con responsabilidad, así como esperamos nosotros también que se respeten nuestros derechos y esperamos el 11 de septiembre poder pasar por aquí, por calle Morandé, sin tener ningún tipo de problemas.

Queremos celebrar los 100 años del natalicio de Salvador Allende con serena alegría.

En estos días se han realizado en Chile y en el mundo entero una serie de celebraciones, debates, foros y otros encuentros que han centrado su atención, desde diversos ángulos y perspectivas, en lo que fue el gobierno de la Unidad Popular, de cómo se obtuvo el triunfo de esta idea, plasmada desde muy temprano en nuestro país por Salvador Allende y las fuerzas de izquierda, progresistas, democráticas y revolucionarias y también de cómo se consumó el golpe de Estado que estableció en Chile la negra noche de la dictadura política y militar de la derecha y sus socios imperialistas norteamericanos. Como es natural, en estos debates se producen diferencias de opiniones, matices, pero algo queda muy claro, el preclaro liderazgo, el cariño y la fuerza con que convoca a los pueblos de diversas latitudes nuestro querido Presidente Salvador Allende Gossens.

Hablo de serena alegría con toda intención porque sí, es una alegría, un profundo orgullo para nuestro país que naciera en nuestras tierras este insigne personaje de nuestra América Latina, ejemplo de heroísmo, de lealtad y capacidad de conducción de un proceso revolucionario en aras –tal como él lo decía- de la reivindicación de las masas trabajadores, en medio de la situación tan adversa que vivían los pueblos, en la época de su consolidación como gobierno.

Recordemos que los países del sur del continente eran presa de una serie de golpes de estado que dejaron cientos de miles de víctimas, miles y miles de detenidos desaparecidos y ejecutados por razones políticas, centenares de miles de detenidos y torturados, millones de exiliados o desterrados –crímenes de lesa humanidad sobre los cuales, en la mayoría de los casos, aún pesa la impunidad.

Chile y su gobierno legítimo, encabezado por Salvador Allende, no pudo evitar ser víctima de esta estrategia norteamericana que se asentaba en las campañas de desestabilización, en la división de las fuerzas democráticas, en la más sucia campaña del terror, en el financiamiento de siniestras campañas de sedición política y militar.

Por ello es que hablo de serena alegría, porque al mismo tiempo que somos testigos de cómo la figura de Allende se agiganta día a día, no podemos dejar de recordar a nuestras víctimas, a nuestros héroes, a todas y todos aquellos, de los distintos partidos y movimientos populares, que los verdugos asesinaron por miles, porque así pensaban, podrían enterrar para siempre la figura, las ideas, la calidad humana, el patriotismo y la serena lealtad del Presidente de Chile, que prefirió inmolar su vida antes que ponerse de rodillas ante el imperio y los amos y señores del poder financiero y expoliador de nuestras riquezas básicas.

Y en cambio, qué triste final el del dictador que pretendió poner una lápida a la dignidad, a los derechos y a la libertad de los chilenos. Allí yace, en un oscuro rincón olvidado, hasta mal habido, al que ni sus propios obsecuentes partidarios de entonces, los señores de horca y cuchillo que lo empujaron a la deslealtad y la traición, se atreven a visitar. Allí está el dictador, muerto, olvidado, enterrado para siempre.

Nosotros en cambio, todos los que estamos acá presentes sin excepción alguna, los que en el mundo levantamos el nombre de Allende, aquí estamos con la frente en alto, orgullosos de nuestra lucha, de nuestro sacrificio, dispuestos a seguir adelante en la búsqueda de una sociedad más justa, igualitaria y democrática.

Desafiamos a estos señores que quisieron engañar al mundo diciendo que dieron el golpe de estado para salvar la democracia, los desafiamos a construir la democracia más profunda, la más auténtica, la del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, sin exclusiones, la de la más amplia participación, la de la más profunda justicia social, la de la soberanía nacional, económica y política que Chile merece.

Sabemos la respuesta, no darán un paso si no se sienten obligados a hacerlo. No fueron capaces de abrir camino a una reforma electoral parcial, le temen al voto de los jóvenes, le temen al voto de los chilenos en el exterior, temen que los dirigentes sociales puedan, como tales, aspirar a ser parlamentarios; no quieren que los trabajadores recuperen sus derechos. Solo quieren seguir sirviendo a los que se llevan de Chile el 65 por ciento de nuestro cobre, percibiendo utilidades superiores a los del Producto Interno Bruto de Bolivia y Paraguay juntos.

Uno de sus candidatos, el señor Piñera, ha comprometido ya la privatización de Codelco. Que sepa desde ya que no lo permitiremos si, por desgracia, llega a ser Presidente de Chile.

Chile necesita ser dueño de su destino. Por eso es que hoy, cuando celebramos este centenario, debemos también meditar con serenidad. Ya no es la hora sólo de la palabra o de la acción contestataria. Es la hora de la unidad de las conciencias y de las voluntades, más allá de donde se encuentren, pero que estén en disposición de buscar una alternativa de gobierno libre del dogma y de la institucionalidad neoliberal que cada vez se demuestra más ineficiente en la solución de los problemas de los trabajadores, de la gente modesta, de la llamada clase media, de los pequeños empresarios, campesinos, de las mujeres, ancianos y niños, de los pueblos originarios.
Chile necesita de una democracia de verdad. No queremos que vuelva la derecha al poder, no queremos que vuelva la derecha al poder, pero no queremos seguir viviendo con este remedo de democracia, encadenados al lastre antidemocrático que dejó Pinochet, en la Constitución amañada que hoy nos rige.

Es la hora, tal como lo proclamó Salvador Allende el año 1944, cuando era Secretario General del Partido Socialista y dijo: "Los socialistas llamamos a la izquierda a unirse en torno a un programa; un programa que agitaremos desde la calle y desde el Parlamento; un programa de interés nacional que reúna el máximo de voluntades en torno a él". Y quiero decirles, para los que no conocen la historia, que cuando Allende dijo estas palabras, comunistas y socialistas estaban profundamente distanciados.

Como todos saben, hemos levantado -los comunistas- junto a la Izquierda Cristiana que acaba de obtener su legalización como partido y al Partido Humanista, hemos levantado el Juntos Podemos Más como el pacto electoral con el que enfrentaremos la lucha por obtener alcaldes y concejales de izquierda en las elecciones del mes de octubre, en la cual también, mediante acuerdo por omisión, esperamos echar abajo la mayor cantidad posible de alcaldías de derecha y fortalecer las fuerzas que están por terminar con la exclusión.

Por otra parte, sabemos también que comunistas y socialistas y otras fuerzas de izquierda estamos en veredas distintas. No es la primera vez que esto ha ocurrido en nuestra historia. Pero sabemos que existe un pueblo socialista, y aquí hay muchos de ellos, un pueblo comunista, un pueblo de izquierda; existe un pueblo allendista que sobrepasa a todos nuestros partidos juntos, que no sólo siente la añoranza del pasado, porque esta causa también la abrazan miles y miles de jóvenes que no conocieron la experiencia de la Unidad Popular o del golpe de estado, pero que sus ojos se abren ante la verdad y que se sienten impelidos, como otros pueblos de América, a seguir la senda de Allende.

Estamos en otro tiempo, es verdad, las cosas han cambiado, también es verdad, pero en lo esencial, en nuestro país, en muchos aspectos las cosas han cambiado para peor y ante ello, no es posible darle la espalda a la historia ni a nuestro futuro. Allende es historia y es futuro y la historia de hoy y de mañana, como lo afirmaba el propio Salvador Allende, siempre la escriben los pueblos y no los que se interponen en su camino.

Por ello es que nosotros, en la misma medida que somos intransigentes en la defensa de los derechos de los trabajadores, estamos dispuestos a buscar convergencias tras objetivos, como el término de la exclusión, que beneficien a la mayoría de los chilenos y en especial a los trabajadores, porque hoy los límites, las diferencias en las bases, son difusas y cada vez lo serán más, en la medida que la lucha y la unidad del pueblo haga más patente la necesidad de cambios profundos en nuestro país.

Algunos se preguntan dónde estaría Allende hoy día. Yo no quiero herir la susceptibilidad de nadie, pero estoy seguro que no estaría en la Concertación, pero tampoco estaría en el Juntos Podemos Más o en el Partido Comunista. Allende estaría en algún lugar construyendo un programa de unidad, estaría por cierto junto a las luchas de los trabajadores, de los estudiantes, de los profesores, de las mujeres. Sin duda estaría por la distribución gratuita de la píldora del día después. Estaría defendiendo nuestro cobre, luchando por los campesinos, por los pueblos originarios. Estaría en la búsqueda de mejores relaciones con los países hermanos, con Bolivia, Argentina, Venezuela, Cuba, Ecuador, Brasil, Uruguay, etc.; buscando solución a los problemas de los combustibles en esa fronteras.

Estaría profundamente preocupado por la salud y la educación. Estaría ni más ni menos que completando la obra del gobierno de la Unidad Popular que, por más que se ha querido borrar, sigue vigente y se nota porque si no fuera por la nacionalización del cobre o la reforma agraria, no tendríamos lo que hoy tenemos como país, pero que evidentemente hay que distribuir de forma racional en beneficio de las mayorías de nuestro pueblo.

Compañeras y compañeros, agradezco profundamente a quienes me han antecedido en la palabra. Hubiéramos querido que muchos más estuvieran presentes en esta tribuna. Saludo especialmente al compañero vicepresidente de la Central Unitaria de Trabajadores; saludo a la compañera Isabel Allende, presidenta de la Fundación Salvador Allende, fundación con la cual hemos trabajado de conjunto en Chile y con perspectiva internacional para que los cien años de Salvador Allende tengan la connotación que se merecen. Hemos dejado diferencias de lado y eso es posible cuando se trata de figuras como la de Salvador Allende. Y quiero agradecer a nuestro compañero Eusebio Leal y a través de él, y en especial a través del compañero Fidel Castro, yo quisiera saludar a todos los pueblos del mundo, a todos los que nos han entregado su solidaridad y a todos los que nos acompañan hoy día en Chile para enriquecernos con su presencia, con la solidaridad que siempre nos prestaron y que nosotros siempre decimos: algún día, o siempre –hoy y mañana- estaremos dispuestos a devolverles la mano.

Compañeras y compañeros: ¡Con Salvador Allende, con Neruda, con Víctor Jara, con Miguel Henríquez, con Carlos Lorca, con nuestra querida compañera Gladys Marín!, ¡Mil veces venceremos! ¡Viva Salvador Allende, Viva Chile, Viva la unidad de los pueblos latinoamericanos!

(*) Guillermo Teillier Presidente Partido Comunista de Chile

domingo, 15 de junio de 2008

Entrevista a Óscar Aroca, secretario general de las Juventudes Comunistas


“Ser comunista es luchar incansablemente”


El Siglo

En este nuevo aniversario del partido Comunista, el secretario general de la Jota tiene claro el rol que su partido ha jugado a lo largo de su historia: la dignificación de la clase trabajadora y la lucha por una sociedad justa y democrática.

El Secretario General de las Juventudes Comunistas, Oscar Aroca, es claro al sentenciar que en el Chile de hoy, el Partido Comunista es la oportunidad para construir un país más justo.

El dirigente juvenil cree que los jóvenes ven en el partido un lugar para concretar los espacios democráticos en donde se propician las transformaciones sociales que se requieren y que los ciudadanos, los trabajadores y la gente necesita: “El Partido Comunista viene a representar los intereses de quienes hoy están siendo excluidos, como por ejemplo, los propios jóvenes estudiantes, que ven como sus visiones son sesgadas por un sistema perverso.”

En cuanto a los cuestionamientos que diariamente recibe el PC desde algunos sectores, Aroca manifiesta a “El Siglo”:”Eso se debe a la base antidemocrática de aquellos sectores que juzgan y, sobre manera, al temor de ver a un partido, como el Comunista, representado en el parlamento. Saben que de existir representación del Partido Comunista en el Congreso Nacional, el entorno será distinto con las condiciones necesarias para ir transformando y avanzando en leyes más progresistas en pos de los intereses de los trabajadores.”

“Por ejemplo, en el tema de la educación y en las leyes la situación sería distinta, mucho más humana, si existiera representación de los sectores de izquierda en el Congreso. Tanto así que me imagino que con este espíritu neoliberal que tiene la ley de educación no tendría tanta fuerza. Así cualquier crítica, desde la derecha fundamentalmente, tiene como principio la exclusión, tiene como principio la antidemocracia, tiene como principio de mantener afuera a quienes no están representados en el parlamento”.

En cuanto al rol que ha jugado el Partido Comunista en la historia de Chile, el profesor y dirigente máximo de la JJCC señala: “El rol del PC siempre ha sido defender a la clase trabajadora. Desde que ingresan al parlamento los primeros representantes populares el sentimiento de la gente cambió inmediatamente, hay un sentimiento de esperanza que genera el partido en la clase trabajadora.

El rol del partido ha estado vinculado tanto en el aspecto parlamentario para la creación de leyes que van en beneficio de los trabajadores y ha tenido un rol fundamental para la lucha en contra de la dictadura, el rol que hoy está jugando en pos de la democracia y esto ha sido un trabajo incansable que el partido ha tenido en estos años”

Aroca considera que hoy el sistema económico, político, social tiene excluida a una gran mayoría de personas, que quedan afuera de toda representación y de posibilidades de mayor dignidad, cree que ser comunista en el Chile de hoy significa luchar por una sociedad democrática y justa: “Significa luchar por los intereses de la clase trabajadora. Cómo se expresa, hoy día ser un comunista o joven comunista, es estar en contra del neoliberalismo, ser comunista es expresarse con fuerza en contra de la Ley General de Enseñanza la que pretende ratificar el lucro, desperfilar todo rol público de la educación. Ser comunista es recordar lo que fue Salvador Allende y de cómo lo reinterpretamos e instalamos en esta alternativa que se tendrá para las elecciones del mes de octubre en las municipales. Ser comunista es luchar incansablemente.”

En este nuevo aniversario del Partido Comunista, Aroca, asegura:”Estamos en mejores condiciones que otros tiempos. La influencia de nuestro partido ha sobrepasado terrenos marginales o aislados. Hoy en día es tremendamente importante que asumamos que el partido Comunista con su juventud está siendo gravitante en las decisiones de país, pero no lo hace porque sí, sino, porque tiene inserción en las organizaciones sociales, en las organizaciones de trabajadores, en las organizaciones estudiantiles, es decir ha empezado a calar nuevamente el discurso comunista en la sociedad chilena.”

El dirigente concluye haciendo un llamado a los jóvenes: “Pero todavía este esfuerzo es insuficiente y el llamado es a que intensifiquemos nuestra inserción en las organizaciones de masas, que intensifiquemos nuestro discurso, el llamado es a trabajar sin descanso por los intereses de los trabajadores”.

domingo, 30 de marzo de 2008

Joven Combatiente


Día del Joven Combatiente: con la mente fría y el corazón ardiente
Reinaldo Troncoso



“Por la alegría he vivido,
por la alegría he ido al combate,
por la alegría muero.
Que nunca el ángel de la tristeza sea unido a mi nombre.
Hombres velen porque yo os
amé.”


(Julius Fucic. Combatiente comunista Checoslovaco*)



El dolor, la esperanza y la lucha, siempre se funden dialécticamente en la vida de los pueblos. Hace ya 23 años de aquel momento estremecedor. A través de los medios de comunicación o de boca en boca, ese día y el siguiente nos enterábamos de la terrible noticia y sólo nuestras miradas hablaban del real significado que tenía para nosotros aquel tiempo aciago, pero paradójicamente fecundo a la vez, y también casi interminable. Con Rafael y Eduardo aumentaban a dos las bajas en el campo obrero y popular. Esa vez se trataba de dos muchachos que llamados por la historia, decidieron andar los caminos del compromiso y la lucha revolucionaria y como toda vocación, este llamado les arranca del sosiego, del afecto y la calidez de su familia. La adolescencia de Rafael y la juventud de Eduardo, se transforman precozmente en vida de adultos, y la inocencia y candidez se baten en retirada para dar lugar a la agudeza de los sentidos pues el peligro estaba agazapado en todas las esquinas y rincones de nuestra patria. Ellos como muchos revolucionarios y pese a sus cortas edades debieron construirse una voluntad de hierro, pero, sin dejar de cargar la generosidad proletaria que aprendieron de su pueblo. De este modo asumieron las tempestades de la lucha de clases y los ejemplos del Che, de Miguel y del Cristo de la historia, brillaron animando y acompañando esas jornadas de jóvenes quijotes.


No fue esa rebeldía primitivamente biológica, no fue ese descontento ciego, infame, iracundo, lo que los condujo a la lucha revolucionaria. Sin duda, como a muchos de los hijos de nuestro pueblo, las condiciones materiales objetivas, como el hambre y la miseria, las carencias y los atropellos a la vida y la dignidad humana, vividas como un destino trágico cada día, sin duda, esa realidad de opresión e injusticia, se encontraban en la base de aquella opción política. Sin embargo, estos factores de por sí importantes, no constituyeron las únicas razones que a estos hermanos les condujo al compromiso de clase. A la luz de los recuentos, muchos que con el correr de los años se extraviaron hacia el pantano, hubiesen querido un recuerdo vacío de conflicto, vacío de cuestionamiento, inmaculado de los odios y de la violencia que contienen los antagonismos históricos, en fin; un recuerdo ahistórico. Sólo podemos decir que es imposible tapar el sol con un dedo. Rafael y Eduardo se plantearon recorrer un camino difícil, complejo; que les exigió audacia, compromiso, madurez y por sobre todo humildad. Ellos no antepusieron la soberbia para negociar su incorporación a la lucha revolucionaria. a pesar de su juventud, generosamente se subordinaron a una organización vertical en sus orientaciones y mando y con orgullo y disciplina asumieron la militancia marxista-leninista. Los hermanos Vergara Toledo se sumaron racionales y con plena conciencia de su compromiso de clase, a un proyecto de carácter revolucionario en su proceso y de carácter socialista en su objetivo estratégico. Jamás rondó por sus cabezas la idea de que estuviesen siendo utilizados por elementos inescrupulosos porque ellos tuvieron siempre claro donde estaba y quien era el enemigo.


La vida de entonces nos apuraba el tranco, la dictadura de los monopolios pesaba de forma terrible en las espaldas de nuestro pueblo y también cansaba, pero Rafael, Eduardo, la Paulina Aguirre, el Oscar Fuentes, el Patricio Manzano, el Carlos Godoy, el Mauricio Maigret; todos ellos, no se rendían, no capitulaban y seguramente por esos empeños la historia los hace jóvenes combatientes.

LA SANGRE Y LA ESPERANZA


La lucha callejera, la marcha, las piedras, todas estas expresiones elementales de la rebeldía popular, siendo importantes, no definen del todo el perfil de un revolucionario; ni siquiera las armas o esa infaltable capucha que resguarda la identidad enfrente del enemigo. Todos esos muchachos y muchachas alcanzaron la estatura del revolucionario porque asumieron un proyecto de transformaciones radicales, como lo es el proyecto de construir para Chile una sociedad socialista. La faena de todos ellos no fue solamente la resistencia y lucha antidictatorial, ellos al hacer suyo el norte socialista, estaban asumiendo un desafió más profundo y más integral que simplemente derrocar un tirano de turno. Esa apuesta venía de lejos y ellos toman generosa y conscientemente ese legado, ellos eran los nuevos comunistas. Y todos estos jóvenes se aliaron a ese pasado de lucha y combate del movimiento obrero y popular, porque fueron cruzados por las mismas condiciones históricas y materiales, fueron provocados por las circunstancias a dar una lucha sin cuartel contra el hambre y la miseria de su clase, las mismas condiciones con las que el capitalismo generó líderes y dirigentes proletarios. Todo ese importante legado que proviene de la práctica organizadora y educadora de Luis Emilio Recabarren, del esfuerzo militante de Elías Lafferte, de la perseverancia unitaria y conductora de Salvador Allende, de la decisión armada de Miguel Enríquez, ejemplos que constituyeron una forma de mirar el mundo; opuesta, antagónica, enemiga del capital. Así y todo, siendo esta visión socialista, una perspectiva histórica luminosa para nuestro pueblo, no dejó de moverse como en las imágenes literarias de Nicómedes Guzmán: entre la sangre y la esperanza.


Nos encontrábamos parapetados en las trincheras de la esperanza, desde allí con los sentidos alertas, respondíamos a nuestros enemigos con las armas que ellos más temían: la conciencia, la organización y la disposición a darlo todo incluso la vida; por nuestros hermanos de clase. No fue el dedo de Lagos lo que aterrorizó a Pinochet, no, ya mucho antes los jóvenes revolucionarios desafiando peligros reales construían conciencia, unidad, organización y estimulaban a los sectores oprimidos a movilizarse contra la dictadura. Ellos dieron los primeros pasos de la reactivación popular, desde la clandestinidad organizaron las primeras formas de resistencia a la ofensiva sanguinaria de los patrones, estuvieron en la primera línea de combate rearmando la conciencia, reconstruyendo la voluntad de lucha del pueblo y rehaciendo la confianza en su propia fuerza. Esto fue así, desde el mismo momento del golpe y Chile hoy posee un listado numeroso pero incompleto de muertos y sobrevivientes que lucharon con todas sus fuerzas por una sociedad justa e igualitaria para nuestro país. Nuestros muertos, no estuvieron jamás en un espacio televisivo, a no ser sus cuerpos acribillados a balas y además escarnecidos por el sadismo dictatorial. Nuestros hermanos, con su heroísmo y consecuencia revolucionaria, si prepararon condiciones que posibilitaron en los años 80 generalizar y extender la lucha democrática y popular, condiciones que obviamente el pragmatismo y oportunismo pequeño burgués de la renovación socialista y la oposición burguesa, aprovecharon para ponerse a la cabeza de la conciliación (“Acuerdo Nacional”) con la dictadura.


Sobrevino la derrota, nos atomizamos, nos fragmentamos, nos dispersamos. La memoria histórica se exilia de la cabeza de millones de personas de nuestra propia condición, la identidad de clase se convierte en un producto híbrido de naturaleza imperialista. Nos introducimos en un gran paréntesis, no sabemos qué hacer ni qué decir.


Sin embargo, nunca dejó de ocurrir que muchos, aunque no todos, de los que ayer nos encontrábamos parapetados en las trincheras de la esperanza, muchos; sentimos y decidimos no abandonar y menos olvidar a nuestros muertos. Y por eso, cada 29 de marzo; cada 1 de mayo; cada 11 de septiembre; cada 5 y 8 de octubre; marchamos, cantamos, discurseamos, declamamos y peleamos por que algún día la justicia que por tantos años nos han negado, podamos nosotros definitivamente instalarla en el corazón de nuestra patria.


Mientras tanto, como un homenaje diario a cada uno de nuestros hermanos caídos por la justicia y el socialismo; cumplamos la tarea de unir, organizar, movilizar. Levantemos como banderas de lucha todas las demandas populares, impulsemos con los trabajadores y los sectores populares organizaciones democráticas independientes, y que estas organizaciones democrática-populares expresen en cada frente social el esfuerzo de reconstrucción real del movimiento obrero y popular.

Porque la lucha continúa...



¡ HONOR Y GLORIA A LOS JOVENES REVOLUCIONARIOS CAIDOS EN LA LUCHA ¡


(*) Fucic Julius: Miembro del Comité Central del Partido Comunista Checoslovaco, detenido durante la invasión nazi, sometido por varios meses a prisión y torturas para finalmente morir decapitado por sus verdugos. Dejó escrito un testamento político que años después sería publicado por su compañera Gusta Fucikova con el titulo de “Reportaje al pié del Patíbulo”.

domingo, 26 de agosto de 2007