Mostrando entradas con la etiqueta dinamarca. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta dinamarca. Mostrar todas las entradas

jueves, 24 de diciembre de 2009

EL PAPEL DEL PC DANÉS EN COPENHAGUE




Las masivas protestas registradas durante la Cumbre sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas organizadas en Copenhague, que durante 6 días presionaron por un real acuerdo de los países imperialistas para salvar el planeta, tuvo un actor clave y de vanguardia, fueron los militantes del Partido Comunista Danés y su política unitaria e internacional, que incluso públicamente fue saludado por el Presidente Chávez.

Con la tarea resuelta de que el mundo reconozca a los principales responsable de la destrucción de la naturaleza, el Partido Comunista Danés impuso la consigna “No cambiemos el clima, cambiemos el sistema” que movilizó a grandes masas de ciudadanos del mundo y de organizaciones sociales y políticas en contra del capitalismo.

Julie Malling Laursen, responsable de la Secretaria Juvenil del Partido Comunista Danés días antes se dirigía al Congreso de los Colectivos de Jóvenes Comunistas diciéndoles lo siguiente: "Ahora nuestra prioridad es la Cumbre sobre Cambios Climáticos que las Naciones Unidas organizan aquí en Dinamarca”.

“La Cumbre es muy importante. Tenemos que actuar ahora. El cambio climático ya tiene consecuencias muy graves. El polo se derrite y el nivel del mar se eleva más y más, mientras los desiertos se están extendiendo. En los estados insulares es cada vez más común tener inundaciones permanentes y condiciones meteorológicas extremas. Este mes de noviembre, en Dinamarca, fue la primera vez en 150 años sin que las temperaturas cayeran por debajo de los 0 grados”, señalaba la joven dirigente comunista.

Malling, explicaba el Congreso Juvenil que “Expertos en el clima mundial en general están de acuerdo en que es esencial reducir las emisiones de CO2 para evitar el cambio climático para no salgan de control”.

Pero enfatizaba que “Los países ricos, con los Estados Unidos y la Unión Europea en frente, no tienen la intención de hacer nada. No trabajan para obtener un acuerdo vinculante sobre el clima en Copenhague. Están más interesados en garantizar la rentabilidad del sector y la supervivencia”, sostenía y acusaba a los países ricos de que “Sus respuestas a los problemas climáticos son soluciones basadas en el mercado, como el negocio de cuotas de CO2, donde las grandes empresas pueden comprar cuotas de CO2 para continuar su monopolio en la contaminación mediante la compra de acciones de las emisiones. Los precios se ajustan a la lógica del mercado. Por lo tanto, debido a la crisis, casi no les costará nada a las empresas grandes”.

La joven comunista danesa ponía al descubierto la política del gobierno danés, al señalar, “ha actuado de forma muy negativa frente a la cumbre. En lugar de trabajar por un acuerdo vinculante, nuestro Primer Ministro Lars Loekke Rasmussen ha decidido seguir la política de los Estados Unidos y de la UE”.

“Pero la mayoría de los países que se reunirán en Copenhague, en particular los países pobres de África y de América Latina que ya están implementando la transición de sus comunidades en una dirección sostenible, están de acuerdo con los miles de personas que se manifestarán aquí en Copenhague para presionar a los políticos, y que tendrán una posición colectiva sobre la necesidad de un acuerdo climático global vinculante, sostenible e incluyente”, informaba la dirigente a los colectivos de jóvenes comunistas daneses.

Finalmente, invitaba a los daneses a participar en las manifestaciones, indicando que “El Partido Comunista Danés ha unido sus fuerzas en una alianza con varios cientos de diferentes organizaciones políticas y sociales daneses y extranjeros, y juntos vamos a organizar una gran manifestación el sábado 12 de diciembre. Nuestro Partido tendrá un gran bloque rojo y por supuesto, vosotros estáis bienvenidos a participar con nosotros”.

“Durante el último medio, nuestro Partido año ha sido muy activo en la cuestión del clima. Hemos actuado en contra del sistema capitalista que produce tanto la crisis económica como la crisis del cambio climático, y en favor del socialismo como alternativa sostenible e inclusiva. Los jóvenes de nuestro Partido fueron especialmente muy activos. Hemos puesto en marcha una campaña nacional llamada "clima antes de fines de lucro" que despertó gran entusiasmo entre los demás jóvenes que han participado activamente con nosotros", señaló.

jueves, 4 de junio de 2009

Groenlandia avanza hacia la independencia


La victoria de Inuit Ataqatigiit (IA), partido de izquierda independentista, en las elecciones del pasado martes en Groenlandia supone otro paso en la dirección en que los inuit de aquella isla parecen decididos a continuar. Tras 30 años con un régimen autonómico que el partido hasta ahora gobernante negoció con Dinamarca y que no respondía a las aspiraciones populares, el pasado noviembre aprobaron en referéndum una reforma estatutaria que, además de ampliar sustancialmente las competencias del Gobierno de Nuuk, reconocía el derecho de autodeterminación de los habitantes de la isla. El día 21 de junio entrará en vigor el nuevo estatuto y serán los independentistas de izquierda los encargados de su gestión.

La victoria de IA ha de entenderse en un doble sentido. En el ya mencionado de una apuesta del pueblo inuit de Groenlandia por la independencia, por lo que el nuevo gobierno se ha de enfrentar al reto de demostrar la viabilidad económica de una Groenlandia independiente, algo que hoy día parece más factible no sólo por disponer del control de los recursos del subsuelo, sino también por el mejor acceso a los mismos debido al debilitamiento de la capa de hielo. Pero también parece clara la voluntad de cambio en el aspecto social en una sociedad que padece una gran desigualdad económica, graves deficiencias en los servicios sanitarios y educativos, en la protección de menores o en la lucha contra la violencia sexista. Ello explica la clara victoria de la izquierda inuit, y ése será su otro gran reto.

Parece clara, pues, la oportunidad de dar nuevos pasos hacia la independencia de Groenlandia, como parece clara la voluntad de cambio social de sus habitantes. A buen seguro, no será un camino exento de dificultades. En cualquier caso, cabe felicitarse porque el pueblo inuit pueda decidir su futuro sin impedimentos externos, algo no habitual, si bien debería serlo. Claro que el estado al que actualmente pertenecen los inuit no prohíbe la materialización de una opción que en Groenlandia, y no sólo en Groenlandia, es mayoritaria.